Gion (祇園)
No hay duda que, si hay una imagen grabada en la mente de todo el mundo, por poco que le interese Japón y su cultura, esta es la de una Geisha. Podrá tener muchos conceptos equivocados respecto de esta profesión, pero sin duda será fácilmente reconocida. Y si hay un sitio en el que es posible ver una auténtica geisha, este lugar es el barrio de Gion, en Kyôto.

Este barrio, situado entre el templo Yasaka y el río Kamo, está lleno de “ochaya” (casas de té) y restaurantes en las que las geishas, y las maiko (aprendices de geisha) desarrollan mayoritariamente su actividad. Es un barrio lleno de gente, pero también de callejas estrechas y bonitas, casas bajas de madera y rincones admirables por los que pasear mientras esperas la (rara) oportunidad de medio espiar una geisha dirigiéndose a trabajar.
Esta es una profesión artística que mucha gente confunde gravemente, pero hoy no quiero hacer una disertación sobre qué es y qué no es una geisha o una maiko. También me gustaría romper una lanza a favor de ellas pidiendo que si creéis ver alguna no las molestéis, que he visto alguna escena en que un grupo de “guiris” casi impedían a una subir a un taxi que la estaba esperando, para hacerle fotos con un estilo que nada tenía que envidiar al de los “paparazzi” más detestables. Y eso suponiendo que realmente fuera una geisha, que creo que hay más gente vestida como una, que no auténticas paseando por la calle.
Pero volvamos al barrio, que es el hoy realmente nos importa. Como ya he dicho, la zona invita a pasear tranquilamente, disfrutando de todos los rincones que puedas descubrir, tal vez tomando alguna cosa en uno de los numerosos locales que hay (a pesar que en algunos solo te dejan entrar si eres japonés, o aún peor, si estás recomendado por un cliente habitual), y si además tienes la oportunidad de visitarlo durante un festival, disfrutar del ambiente, pues la combinación puede ser hechizadora.
En Gion también es posible tener un atisbo de la cultura tradicional visitando Gion Corner, del que ya os hablé hace tiempo, o tal vez asistiendo a uno de los locales que organizan actividades con geishas (como mucho supongo que maikos) incluidas, pensados exclusivamente para turistas extranjeros con más o menos nivel adquisitivo. La verdad es que no he asistido a ninguno porque los que encontré (asequibles) me parecían demasiado artificiales, muy pensados para el turista americano o australiano que se piensa que con cuatro dólares puede comprar autenticidad y aún con exigencias.

Gion es pues un sitio para dedicarle tiempo, con tranquilidad, especialmente si puedes visitarlo en primavera, con los cerezos en flor, pero en cualquier caso es un magnífico punto final a un día visitando templos por las Higashiyama, sobre todo si has seguido la ruta I del Blog-Maratón Templos de Kyôto, ya que la ruta acaba muy cerca de aquí, a una hora en que el sol comienza a ponerse, y así podrás ver el barrio con diversas iluminaciones, a medida que va oscureciendo.




















Que hermosa nota, los felicito!!!!!!, sigo todas, amo esta cultura.
De verdad está más que interesante y las fotos son excelentes!!!!!!!!