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Japan Rail (FFCC Japoneses)
Retomamos la serie dedicada a las compañías de ferrocarriles japonesas con la más importante y conocida por los extranjeros, la Compañía Japan Rail, que es la compañía estatal de ferrocarriles, a pesar de que hace unos años se privatizó parcialmente.

Actualmente Japan Railways (más conocida como JR) es realmente un grupo de empresas que opera las líneas de ferrocarril japonesas que pertenecen al Estado. Este grupo está formado desde 1987 por las siete empresas en que se dividió el Nihon Kokuyû Tetsudo (Ferrocarriles Nacionales de Japón). Estas empresas son:
- Ferrocarriles de Pasajeros de Hokkaido (JR Hokkaido)
- Ferrocarriles de Pasajeros de Japón Oriental (JR Higashi-Nihon)
- Ferrocarriles de Pasajeros de Japón Central (JR Tokai)
- Ferrocarriles de Pasajeros de Japón Occidental (JR Nishi-Nihon)
- Ferrocarriles de Pasajeros de Shikoku (JR Shikoku)
- Ferrocarriles de Pasajeros de Kyushu (JR Kyushu)
- Ferrocarriles de Carga de Japón (JR Kamotsu)

Inicialmente esta división no tenía como objetivo preparar la privatización de las diversas compañías, pero en 2001 se modificó la ley para permitir la privatización de parte de los servicios, quedando en manos del Estado únicamente aquellas divisiones que son deficitarias y necesitan recibir aportaciones de fondos para seguir operando. Las divisiones que han sido privatizadas son las que corresponden a la isla principal de Honshu (JR East, JR West y JR Central).
Al derivar de la compañía de ferrocarriles estatales, los grupos de JR se diferencian de las demás compañías de ferrocarriles japonesas de las que ya os he hablado anteriormente en que todos sus negocios están relacionados únicamente con el transporte, aunque no sea únicamente el transporte por ferrocarril, sino también por otros medios como los autocares y transbordadores (para ir de Hiroshima a Miyajima es muy práctico el transbordador de JR, ya que puedes utilizarlo con el JR Pass).
Si vas cambiando de región puedes ir viendo las características propias de cada compañía, como las diferencias en el material móvil, pero también comprobar que tienen elementos comunes (o compartidos) como el conocido shinkansen (hay convoyes que realizan recorridos en los que atraviesan el territorio de tres divisiones de JR distintas). Pese a ello, como usuario la verdad es que no hace falta preocuparse de por qué zona te estás desplazando. Si has de reservar billetes, especialmente si dispones del JR Pass, a todos los efectos puedes viajar por toda la red como si de una única compañía se tratara. Cada compañía regional tiene, además, sus propias ofertas en forma de abonos específicos para su región, en cuyo caso si es importante saber por qué zona estás moviéndote, pero están más pensados para el turismo interior que dedica unos pocos días a recorrer una zona específica.

Museo de Matsumoto

Cuando viajo no suelo pararme a ver los numerosos museos de los sitios que visito, a excepción que exhiban algo por lo que esté especialmente interesado ya que para verlos adecuadamente se necesita mucho tiempo… tiempo del que generalmente no dispongo si el programa de visitas es muy apretado por querer visitar demasiadas cosas en demasiado poco tiempo.

Pero el Museo de la Ciudad de Matsumoto fue una excepción. Lo dejé para el final de todo, y comprobé que todavía disponía de tiempo suficiente para, como mínimo, una visita rápida (después tuve que comer con embudo para poder llegar al tren, pero esa es otra historia). Además, la entrada estaba incluida en la de la visita al castillo de Matsumoto, por lo cual decidí aprovechar la oportunidad.
Y esta es una más de esas ocasiones en que dices “¡menos mal que lo he hecho así!”. El museo no es excepcionalmente grande, dos plantas y un sótano, enfocadas como muestra rápida de la historia de la ciudad en los momentos de máximo esplendor de su famoso castillo y, lo que más me gustó, una sección dedicada a los festivales anuales de la ciudad, y toda una planta dedicada a exposicones temporales, que en esos momentos estaba dedicada al hinamatsuri o festival de les muñecas, de la que ya os hablé anteriormente.
Nada espectacular, sin grandes vitrinas llenas de armaduras, espadas, estandartes y elementos por el estilo (de todo esto ya hay muchos ejemplos en el castillo), pero tal vez precisamente por este motivo, un museo mucho más agradable de visitar, interesante y que no consume un exceso de tiempo. Además, no está todo exclusivamente en japonés, cosa que facilita la comprensión de lo que estás viendo por encima de otros muchos museos que he acabado visitando en Japón.

Información importante:
- Lugar: Matsumoto (Pref.Nagano)
- Coste: 600円 (entrada válida para el castillo y el museo de la ciudad).
- Cómo llegar: desde la estación JR de Matsumoto puede llegarse a todos los sitios interesantes de la ciudad. Si queréis visitar Matsumoto pero no os encontráis en la zona, puede llegar-se desde Tokyo (vía Nagano) o Nagoya, peor es necesario coger trenes especiales (o shinkansen en el caso de Tokyo) ya que se trata de un viaje de varias horas.
- Álbum Flickr: http://www.flickr.com/photos/shordl/sets/72157625936771056/


Matsuri (お祭り)

Foto: Arturo
Y la verdad es que con el calor de los últimos días te entran ganas de ponerte un yukata e ir a alguno. Personalmente he estado en más de un matsuri durante los diversos viajes a Japón que he hecho, pero querría destacar uno por encima de todos, principalmente por ser el más completo que he visto. Dn él pude ver realmente todos los elementos que de forma conjunta o dispersa había podido ver en documentales, películas y animes: casas del terror, tenderetes para hacer puntería o pescar pececitos, tiendas para comprar de todo y, evidentemente, muchos puestos de comida y la posibilidad de bailar al ritmo del taiko central. Todo esto y más lo podéis ver en el siguiente vídeo resumen de la parte más “festiva” de la celebración.
Y he dicho la parte más festiva porque además, había diversas actividades puntuales, como la demostración de disparo con teppô, el concierto de taiko o la representación de los Power Rangers, de los que ya os he hablado en entradas anteriores de este blog.
Es cierto que para entrar en este matsuri se había de abonar una entrada (700 円), pero en ningún otro festival había visto actuaciones como las anteriormente mencionadas, y durante los días del matsuri (aproximadamente una semana), el castillo cerraba sus puertas más tarde, cosa que te permitía visitarlo con la misma entrada del festival.
E incluso tenías la oportunidad de alquilar una armadura de samurai para hacerte unas fotos, o hasta pasearte por el lugar vestido con ella, y tal vez incluso bailar un poco con la armadura.

Foto: Arturo
Y que decir de los puestos de comida… podías encontrar de todo, y había una amplia zona de mesas para poder comértelo tranquilamente, justo al lado mismo del camión de la cerveza Kirin, que por cierto es el más práctico que he visto nunca. Llegas, aparcas, abres el lateral del camión y ya tienes preparados los caños para servir cerveza… si no te despistas demasiado con la chica de Kirin, con un ajustado vestido rojo y que cortaba la respiración (tanto que se me olvidó hacerle una foto y habréis de creer en mi palabra).

¡Buf! Quizás que deje de hablar del matsuri, que ya me estoy imaginando de regreso en Japón y acudiendo a un matsuri de verano para refrescarme del calor que tengo ahora mismo.

Foto: Arturo
Ruta Higashiyama (東山遊歩道)
Ya os he hablado varias veces de Takayama y sus principales atracciones, pero todavía no os había dicho que Takayama también es un sitio perfecto para dar largos paseos. En la ciudad se pueden seguir diversas rutas perfectamente señalizadas, pero una de las más bonitas y completas es la denominada Ruta Higashiyama o ruta de las Montañas del Este (aunque no hace falta subir montañas). Se trata de una ruta de unos 4 km que puede hacerse en unas 2 h y te permite, además de visitar numerosos templos, tener buenas vistas de la ciudad (allí dónde los árboles te lo permiten).
En total son 13 templos y 5 santuarios en un área elevada al Este del centro de la ciudad. Este distrito de templos tiene su origen en Nagachika Kanamori, que cogió el nombre del distrito equivalente de Kyoto mientras trasladaban los templos y santuarios a esta localización. Esta ruta permite a los visitantes hacer un tranquilo paseo por bosques frondosos en medio de templos y santuarios muy tranquilos, desde el Templo Kyushoji en el extremo Noroeste hasta el Parque Shiroyama. Es un recorrido recomendable en cualquier época del año, pero muy especialmente en otoño, cuando la mayor parte de los árboles cambian el color de sus hojas.

Los principales templos que se pueden ver a lo largo de esta ruta son:
Unryuji (雲龍寺): construido en el siglo XIV o XV, en el interior se encuentra la tumba de Naganori Kanamori, el hijo mayor de Nagachika Kanamori. Uno de los tesoros del templo es la puerta shouroumon, que se dice fue trasladada desde el castillo de Takayama.
Daioji (大雄寺): este templo tiene la puerta más impresionante de la zona, y la disposición de sus edificios hace que sea el más interesante de ver. Además está situado de forma inmejorable para admirar los colores del otoño.
Sogenji (素玄寺): templo construido por el segundo gobernante de Takayama, Arishige Kanamori como sitio de reposo de su padre, Nagashika Kanamori. El salón principal, que sirvió de corte suprema del shogunato en Takayama, es de estilo shoin, cosa que lo hace ser ligeramente distinto de los otros templos por su elegante aspecto.
Tenshoji (天照寺): construido entre 1182 y 1185, este templo es conocido por ser donde se alojó el sexto hijo de Ieyasu Tokugawa, Tadateru Matsudaira, al ser exiliado a Takayama. Las habitaciones de los monjes también se utilizan como hostal para jóvenes.
Hokkeji (法華時): este templo se construyó en honor al nieto de Kiyomasa Kato, Mitsumasa Kato, que fue exiliado a Takayama. En un rincón hay una pequeña estatua de Buda a la que la gente suele rezar para prevenir enfermedades. Este templo tiene una gran superficie y un elegante jardín muy bien cuidados y realmente impresionantes.
Zennoji (善応寺): templo en el que se encuentran las tumbas de la familia Miki, que gobernó la región de Hida antes que la familia Kanamori. Es un templo Zen de la secta Soto en el que puedes experimentar la meditación.
Soyuji: este templo se le conoce por ser en el que Tesshu Yamaoka estudió el Zen durante su infancia. Yamaoka era el hijo de un representante del distrito muy importante durante los últimos años del shogunado y los primeros de la restauración. En el templo hay las tumbas de los padres de Yamaoka y una estatua suya. Lo más impresionante sin embargo es la armonía que se respira entre las influencias Zen y de la dinastía china Tang en la sala principal..
Al final del camino llegamos al Parque Shiroyama, que contiene las ruinas del castillo de Takayama, y magníficas vistas panorámicas de la ciudad y sus alrededorfes. Además, dentro del parque se encuentra el templo Shorenji (照連寺), que fue trasladado aquí desde Shirakawago, y que se supone que es el templo más antiguo de la secta Jodo Shinshu en todo Japón. Una leyenda dice que el suave techo de la sala principal se construyó utilizando un único cedro gigantesco. También cabe destacar un jardín con camino perfectamente diseñados, la campana más antigua de Hida y el salón del tambor. Y muy cerca también se encuentra un mueso dedicado al parapsicólogo Tomokichi Fukurai.
Y para acabar el paseo, y dependiendo del lugar al que os dirijáis a continuación, podéis atravesar la ciudad antigua o, durante la fiesta de primavera, acercaros al templo alrededor del cual se centran las actividades, que está situado en este extremo de la ciudad antigua.

Saikôji
Nagano es una ciudad con pocos atractivos turísticos pese a ser un importante centro de peregrinaje a causa del templo Zenkô-ji, al que cada año acuden miles de peregrinos de todas las tendencias para encontrar la “llave del paraíso”. Pero pese a ello puede visitarse mientras vais o volvéis de, por ejemplo, Matsumoto.
Pero hoy no os hablaré de Zenkô-ji, si no de un pequeño templo que os encontraréis de camino a este si vais caminando desde la estación JR. Este templo se llama Saikôji, pero también se le suele denominar Karukayasan, o incluso Karukaya Shonin to Ishidomaru Yukari, para honrar los nombres de un padre y su hijo que fueron monjes en este templo. Su historia está representada mediante pinturas y es uno de los elementos más populares del lugar.

Saikôji inicialmente fue una ermita fundada en 1199 por el santo budista Karukaya (el padre que anteriormente hemos mencionado y del que toma uno de sus nombres). No fue hasta su pacífica muerte en 1212 que la ermita fue localizada por su hijo Ishidô, que pasó en ella el resto de su vida de forma tan devota como su padre.
Al morir el hijo se erigieron tres estupas (tipo de arquitectura budista y janiista para contener reliquias, y que posiblemente deriva de antiguos túmulos funerarios) en cada uno de los cuales se encuentran las cenizas de Ishidô, Karukaya y Chisato (la madre de Ishidô). Con el paso de los años el pueblo que fue creciendo alrededor de este templo se llamó Ishidô, el mismo nombre que tenía en esa época la ermita.

Estupa
El lugar es muy tranquilo y si no vas con cuidado es posible que no veas la entrada desde la calle, pero si la encontráis, entrad, ni que sea para respirar la paz y tranquilidad del sitio. La entrada al recinto es gratuita, pero para ver las pinturas en el salón principal hay que pagar una entrada de 300円.
Además, en el patio podréis ver la estatua de Jurojin, uno de los Siete Dioses de la Fortuna, concretamente el dios de la longevidad, una figura legendaria originaria de China (por otras zonas de Nagano podéis ir encontrando las de los otros Dioses de la Fortuna).

Jurojin, dios de la longevidad
Información importante:
- Lugar: Nagano (Pref.Nagano)
- Álbum de Flickr: http://www.flickr.com/photos/shordl/sets/72157627106472817/
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