Archivos de la categoría ‘Historia’
O-Ise-San, el templo más sagrado
Existen diversas versiones de las leyendas sobre el origen de Japón, pero todas ellas de alguna forma están relacionadas con Amaterasu Ômikami, la diosa considerada el kami (divinidad) principal, y según algunas leyendas la ancestro más antigua de la familia imperial japonesa. Y O-Ise-San, el sitio del que os hablaré hoy podríamos decir que es su morada en la tierra.
O-Ise-San es como se conoce popularmente a Ise Jingû, o simplemente Jingû (Ise es la prefectura en la que se encuentra situado este templo shintoista), y está formado por dos grandes templos (Naikû y Gekû), catorce templos auxiliares (bekkû) y más de un centenar de templos menores. De los dos templos principales, uno (Naikû o Kôtaijingû) está dedicado a Amaterasu Ômikami, y el otro (Gekû o Toyoukedaijingû) está dedicado a Toyouke Ômikami, el dios del hogar, la ropa y la comida, pero ambos santuarios tienen una disposición básicamente idéntica (cosa que no me sirvió de consuelo cuando por falta de tiempo tan solo pude visitar uno de los dos –por eso las fotografías que ilustran esta entrada son exclusivamente del entorno de Gekû).

Hachikô (ハチ公)
No se si sería generalizar demasiado, pero creo que cada población tiene algún sitio especial que se utiliza habitualmente como sitio de reunión entre amigos. En Barcelona, por ejemplo, es muy típico eso de “quedamos delante del Zurich”. De hecho se siguió haciendo incluso cuando se tiró abajo el edificio para construir uno nuevo (con un nuevo Zurich, evidentemente). En Tokyo también hay sitios así. En realidad hay más de uno. Así, si se quiere quedar en la zona de Shinjuku es habitual hacerlo delante de Studio Alta (dónde hay una pantalla gigante justo a la salida de la estación JR)… y si quedas en la zona de Shibuya, sin duda se queda “al lado de Hachikô”.
La verdad es que “quedar al lado de Hachikô” es como un suicidio colectivo, ya que siempre está tan abarrotado de gente que es casi imposible encontrarse fácilmente con nadie. Y ya no digamos si quedas con alguien que no has visto nunca antes y del que tan solo tienes una vaga descripción. Tal vez si has quedado con un alienígena de más de dos metros, con el cabello verde y proboscidios en vez de ojos tengas alguna posibilidad (o tal vez no).

Fotos de Hachi y su amo.
Como casi todo el mundo ya debe saber, Hachikô es un perro internacionalmente conocido porque siempre acompañaba a su amo hasta la estación, y después lo iba a buscar cuando este regresaba, i siguió haciéndolo igualmente durante nueve años después de la muerte de su amo… hasta la muerte del perro en 1934. El perro, de raza akita, era muy conocido entre la gente que frecuentaba la zona de la estación de Shibuya, así que los vecinos decidieron hacerle una estatua de bronce. Durante la Segunda Guerra Mundial la estatua original se fundió para hacer armas, pero poco después de finalizada la guerra, en 1948, la volvieron a forjar.
San Francisco en Kagoshima

España, siendo un país católico como es, ha dado un buen número de personajes religiosos a la historia, no solo la de nuestro país, sino la de todo el mundo. Y uno de estos religiosos que traspasaron nuestras fronteras fue el Navarro San Francisco Javier (1506-1552), que dedicó unos diez años de su vida a evangelizar Asia, y como hoy quiero destacar, Japón.

Kagoshima es una ciudad que parece estar muy orgullosa de sus habitantes ilustres (o esta es la impresión que saqué al visitar la ciudad), incluso si no son originarios de la ciudad, o ni tan solo del país. Es por eso que hay una pequeña zona de la ciudad que podríamos decir que está “dedicada” a San Francisco, con un pequeño parque dedicado a su persona, en el que además de un monumento conmemorativo de su estancia en la ciudad, hay una iglesia católica con su nombre
La Rebelión Satsuma (西南戦争)

Estatua Saigô Takamori en el Parque Chûô de Kagoshima
Fue en esta época (año 1877) cuando se produjo la denominada Rebelión Satsuma o Seinan Senso (literalmente Rebelión del Sudeste), la última y más importante rebelión samurai contra el gobierno Meiji que acabó con el sistema de castas japonés.

Estatua Saigô Takamori en el Parque Ueno de Tokyo
Dejar un comentario















