Destino Japón (III)

Después de hablar del viaje en avión y de los lugares dónde dormiré, en esta ocasión tenía la intención de hacer una especie de lista de comprobación tanto para aconsejaros como para utilizarla yo mismo como recordatorio de todas las cosas que debo hacer antes del viaje (generalmente los últimos días, cuando con las prisas es fácil olvidarte alguna cosa).

Bueno, en realidad esta lista también era la excusa más plausible para explicaros algunas cosas que, de otra forma, no sabía como introducir en este blog. Pero las cosas nunca salen como quieres, y una vez empecé a escribir comprobé que algunos de los puntos eran realmente suficientemente extensos como para justificar una entrada propia, así que, a continuación, podréis encontrar una parte de esta lista explicada, mientras que algunos puntos son simplemente enumerados ya que profundizaré en ellos en futuras entradas del blog.

Electricidad: ¿cuántos aparatos eléctricos lleváis normalmente encima? En mi último viaje llevaba la videocámara, la palm, el iPod, la Nintendo DS y la máquina de afeitar (creo que no me dejo ninguno). Todo esto representa un gran número de baterías para recargar durante la noche, y aunque la tensión en Japón no es exactamente como la nuestra, esto no representa un problema ya que la mayor parte de transformadores aceptan una gama de tensiones. El problema principal es que los enchufes suelen ser para bornes planos, no circulares como los nuestros, y por tanto pocos aparatos de aquí pueden enchufarse directamente. Hace muchos años, aquí en España existían enchufes de ambos tipos, reservándose los de borne plano para los electrodomésticos. Si, como yo, de esa época conserváis algún ladrón que os permita enchufar bornes redondos en un enchufe de bornes planos, tenéis parte del problema solucionado, ya que podéis llevaros un alargo de enchufes múltiples y enchufarlo gracias a este ladrón para cargarlo todo a la vez. Si por contra no tenéis ningún ladrón de este tipo, la verdad, creo que tendréis muchos problemas para encontrar uno, ya que por aquí hace años que no veo ninguno, y en Japón, al no necesitarlo, no me fijé si tenían, aunque lo dudo.

Documentación: como podéis confirmar en la web del ministerio de exteriores, para entrar en Japón como turista (por un tiempo máximo de 90 días) tan solo es necesario un pasaporte válido durante todo el período de vuestra estancia en el país. Al llegar al aeropuerto habréis de rellenar un formulario de inmigración (en el que se debe poner el lugar donde dormiréis, al menos el primer lugar si hacéis una ruta, por lo que es conveniente llevarla a mano) y una declaración de aduanas por si tenéis alguna cosa que declarar, y cuanto dinero entráis en el país. Además, desde hace uno o dos años, os toman electrónicamente las huellas digitales y os hacen una foto.

Direcciones prácticas: existe una serie de servicios y direcciones que, por eso de más vale prevenir, siempre es aconsejable llevar encima, como la dirección de la Embajada Española en Tokyo, un teléfono para poder anular la VISA (que por cierto es 00531-11-1555; para otras tarjetas de crédito no lo se) si te la roban, etc. En la parte de los enlaces al final de esta entrada podréis encontrar las páginas web donde encontrar esta información).

Comunicaciones: podéis alquilar un teléfono al llegar allí (existen móviles especiales para extranjeros), o podéis llevar el vuestro con roaming, pero aún no estoy seguro de las condiciones que deben cumplir los móviles para poder funcionar allí. Una vez me dijeron que tan solo servían los cuatribanda, pero comprobamos in situ que un cuatribanda no funcionaba, mientras que un tribanda si, aunque es posible que fuera por el 3G de este último (o eso me dijo alguien). De todas formas, también hay muchas cabinas telefónicas (por 100 ¥ hablas cerca de un minuto) aunque en este caso necesitarás tarjetas telefónicas o mucha chatarra para ir introduciendo. También son muy comunes los cibercafés (de los que ya hablaré más adelante) para consultar email, utilizar el Messenger, etc… Además, muchos hoteles y ryokans ofrecen conexión a la red de forma gratuita, aunque a veces no es más que una conexión Wi-Fi y tú has de poner el ordenador.

Cambio de moneda (sobre esto hablaré más adelante)

Entradas a sitios especiales: en algunos museos (como el de Studio Ghibli) y lugares especiales (como los palacios imperiales de Tokyo y Kyoto) el acceso de visitantes está muy restringido, y hace falta reservar con antelación, pero de eso ya hablaré más adelante.

Botiquín: mucha gente siempre que sale de viaje lleva encima gran cantidad de medicinas, y no me refiero a las que se deban tomar para seguir una medicación, sino a muchas cosas “por si hace falta”. De hecho, los japoneses que viajan al exterior (e incluso los que emigran), son un ejemplo totalmente exagerado de esta tendencia. La verdad es que yo acostumbro a no llevar casi nada y no sabría decir que podríais necesitar, pero si diré que los medicamentos japoneses probablemente sean muy superiores a los nuestros (los japoneses así lo aseguran, o al menos les tienen mucha más confianza que a los nuestros), y no lo he podido comprobar realmente (y afortunadamente), excepto en el caso de un líquido contra las picadas de mosquitos y otros insectos. Picadas que no se calmaban con “autan” y similares traídos desde aquí, con un líquido que compramos en una farmacia de allí desaparecían como por arte de magia (y una vez aquí se ha comprobado que sirven para todo tipo de picadas, aunque con las del mosquito tigre no es tan eficaz).

Equipaje: visitar Japón, sobre todo si es la primera vez, puede representar un problema a la vuelta por el exceso de equipaje si compráis muchas cosas (bastante probable). Para evitarlo tenéis dos opciones, enviar buena parte de las adquisiciones por correo (de eso ya hablaré más adelante), o bien salir ya de aquí con el mínimo peso posible. Para ello también tenéis dos posibilidades. Una es comprobar si dónde os alojáis tienen lavadora (muchos ryokan tienen) e ir lavando la poca ropa que os llevéis (también es posible ir a la lavandería, pero como nunca lo he hecho, no podría deciros como está la cosa). La otra opción me la recomendó un amigo, y en el último viaje comprobé que es práctica. Se trata de hacer la maleta con la mayor cantidad posible de esa ropa vieja pero que todavía vas utilizando de vez en cuando, y aprovechar para irla tirando durante el viaje en cuanto se ensucie, volviendo así con menos ropa de la que te llevaste. Cualquiera de las dos opciones se puede complementar si sois de aquellos a los que les gusta comprarse camisetas “turísticas” o ropa en los sitios a los que va, poniéndose ya esa ropa durante el viaje.

JR Pass: sobre esto ya hablé aquí, así que tan solo recordaré que el bono para conseguir el pase de los ferrocarriles debe adquirirse antes de entrar en Japón, y que tiene una caducidad de 3 meses, por lo que es una de las últimas cosas que debes hacer.

Bien, creo que no me dejo nada en la lista de “cosas a recordar”, pero si alguien considera que hay alguna otra cosa muy importante a tener en cuenta antes del viaje, agradecería (por mi propia comodidad) que lo indicaseis en los comentarios.

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