Japón 2010: día 20

Odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio, odio les escales. Especialmente si lo combinamos con el trote que llevo desde hace casi tres semanas, que ya no estoy para estos trotes y mi manía de “sólo hay dos kilómetros desde la estación, ¿para qué coger el autobús?”. La verdad, la fotografía de entrada no soy yo, pero podría serlo después de las subiditas (y posteriormente bajadas) de escaleras que he tenido que tragarme hoy, que he ido a Nikko.

Nikko. Productos principales: agua y templos. Agua porque en casi todas las fuentes te animaban a que llenaras garrafas de agua y te la llevaras a casa; y templos porque toda la zona, considerada Patrimonio de la Humanidad, y todas las demás consideraciones culturales habituales, está saturada de templos, como corresponde a los mausoleos de dos de los shoguns más importantes de la saga Tokugawa.

Lo que no se es la razón para la que uno de ellos acabara haciéndose el mausoleo tan arriba, total, los árboles no dejarían que su espíritu viera el paisaje, y además, delante mismo de sus morros tiene el templo del gato que si, protege de la mala suerte, pero con tantos onis defendiendo todas las puertas de acceso, ¿quién necesita más protección?

Lo que si hay que reconocer, es que los monjes de esta zona son más inteligentes que los de otras igualmente turísticas. Mientras que, al igual que cualquier otro templo en Japón, hay sitios donde te venden amuletos, predicciones, bendiciones y demás, aquí han ido un paso más adelante y durante algunas visitas, el recorrido te obliga a pasar por delante de puestecitos de estos, siguiendo un camino tan estrecho, que solo que una persona se pare, tu ya no pasas, así que mientras esperas a poder pasar miras lo que te ofrecen… y ya se sabe que en muchos casos, quien mira, compra.

Y para completar el día un magnífico plato de ramen casero (en un pequeño restaurante familiar) que estaba muy bueno, a pesar de que no podía compararse con el de Hakata. En comparación con ese, le faltaba cuerpo, y ni tan solo con una fuerte dosis de pimienta satisfacía tanto el paladar.

Anuncios

2 comments so far

  1. jajajajajaja … qué gracioso que eres 🙂
    Espero que lo sigas pasando bien.
    Un saludo y cuídate.

  2. akasha83 on

    jaaaaaaajajaja yo si que pillé el bus de subida 😛
    xD


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: