Archive for 29 julio 2010|Monthly archive page

En el país del té no pidas café

Siempre he dicho que en un país eminentemente consumidor de té es preferible no pedir café. Al principio esta afirmación la aplicaba a las islas británicas (en Irlanda escuché el chiste de unos catalanes que venía a decir: “Si en España o Italia los anuncios de café hablan de su sabor o de su aroma… ¿aquí que destacarán? ¿Su transparencia?”), y al viajar a Japón la extendí a este país, pero con el tiempo me llevé una pequeña (muy pequeña) sorpresa.

Mi familia siempre ha sido muy cafetera, hasta que llegue´yo (la oveja negra en este tema), que aunque me encanta el olor del café, jamás lo había podido soportar ahsta que casi cumplí los 30, y aún así tan solo si es en forma de cortado o de café con leche (se que las denominaciones del café cambian mucho de un sitio a otro –un amigo de Málaga me dijo que allí hay 5 denominaciones distintas según la cantidad de leche- así que aclararé que cortado es como un café solo al que se le añade leche hasta llenar el vasito, mientras que el café con leche se sirve en taza grande y lleva bastante más leche que café). Es por eso que en Japón generalmente tomaba té, y como mucho algún café con leche en un Starbucks (o cadena similar) ya que estos parecen clónicos en todo el mundo (también en lo abusivo de sus precios, ya que tomar alguna cosa en un Starbucks te puede costar lo mismo que una comida), y pese a no ser un buen café, al menos es bebible.

Seguir leyendo

Robosquare (ロボスクエア)

De todos es conocido que Japón es uno de los países más avanzados en robótica, y no tan solo en el campo de los robots industriales, sino que cada vez hay más robots homínidos o que de alguna forma han de interactuar directamente con el ser humano (como los perros robot). En el Museo Miraikan de Tôkyo hay diversos ejemplos de robots, pese a que la estrella indiscutible es el robot ASIMO. Pero a pesar de llevarse toda la fama, lo que puedes encontrar en el Miraikan no tiene nada que ver con lo que hoy nos ocupa: Robosquare.

Seguir leyendo

Tarjetas prepago en el transporte

Ya hace bastante tiempo, cuando os hablé de las formas de desplazarse por Tôkyo, ya os hablé de la tarjeta prepago Suica. Básicamente se trata de una tarjeta en la que se carga una cantidad inicial de 1500円 (+500円en concepto de depósito, reembolsables si se devuelve la tarjeta), y que se puede cargar con hasta 20.000円. Cada vez que se coge el tren, o se realiza una compra en la gran mayoría de establecimientos de estas estaciones, no hace falta más que pasar la tarjeta por el lector, y el gasto se descontará automáticamente del saldo, y así no hace falta preocuparse (mientras quede saldo) de qué importe se debe abonar (recordad que el precio del billete depende del recorrido). O sea, como si se tratara de un móvil con tarjeta prepago como los que tanta gente utiliza aquí. En realidad, creo que en Japón se puede utilizar el propio teléfono móvil como si de la tarjeta se tratara.

Lector de tarjeta en una máquina expendedora

Esta tarjeta Suica pertenece a las líneas de ferrocarril JR del grupo JR East (la zona correspondiente a Tôkyo), pero su uso no está restringido a los ferrocarriles, pues también puede utilizarse en otros muchos transportes adheridos al sistema mediante la tarjeta PASMO, que es el equivalente utilizado por compañías privadas de ferrocarril, el metro y los autobuses..

Pero estas tarjetas no son exclusivas de la zona de Tôkyo, y ya se han extendido a las principales zonas urbanas del país, con otros nombres como ICOCA (Kansai) SUGOCA (Fukuoka), TOICA (Chûbu) o Kitaca (Hokkaido). Pero esto no implica que para cada zona necesites una tarjeta distinta, ya que puedes utilizar cualquiera de estas tarjetas en la zona de cualquier otra tarjeta.

La tarjeta es muy útil para residentes, pero para turistas tal vez no tanto, especialmente si dispones del JR-Pass y piensas utilizarlo como “metro” por el interior de las ciudades, ya que la tarjeta no implica poder entrar libremente al transporte, sino que tan solo facilita el pago. Eso si, una vez dicho esto, la verdad es que es muy práctica, y tiene la gran ventaja de que si piensas regresar, la tarjeta tiene una validez de 10 años desde la última vez que se utilizó. En realidad, los propios folletos informativos destinados a los extranjeros (que incluyen una tarjeta especial con uno o dos viajes a Narita en el precio) insinúan que si quieres llevarte la tarjeta a casa como recuerdo, simplemente no te abonarán los 500円 reembolsables al devolver la tarjeta.

Webs interesantes:

Scan folleto informativo

Castillo de Fukuoka (福岡城)

Como casi todos los lugares importantes en la historia de Japón, Fukuoka también dispone de un castillo, en este caso construido por Nagamasu Kuroda entre los años 1601 y 1608, y que ha sido catalogado como Lugar Histórico. Lamentablemente, de este antaño orgulloso e impresionante castillo que fue el más grande de toda la isla de Kyûshu, actualmente no quedan más que algunas runas y pequeñas zonas reconstruidas tras el abandono total a que se vio sometido al ser derogado el sistema de clases en la Era Meiji.

Asi se supone que era el castillo.

Seguir leyendo

¿Quién pasea a quién?

En todas partes hay enamorados de los animales que quieren tener una mascota, sea un perro, un gato, un pájaro, unos peces u otro animal más raro, y Japón no es una excepción. Sin embargo, Japón si que es un poco “especial” con sus mascotas, al menos visto desde fuera.

La verdad es que los animales preferidos son, como creo que en buena parte del mundo, los perros y los gatos, aunque la última vez que estuve, en un magazine matinal de la televisión hicieron un extenso reportaje en que se ponía de manifiesto que últimamente el número de conejos como mascota prácticamente había igualado al de los perros, a los que tratan como canes: los sacan a pasear como si retratara de un perrito, los visten con ropas iguales a los de estos, corren con ellos, e incluso le enseñan (a los conejos) a dar la patita y a hacerse el muerto.

Seguir leyendo

A %d blogueros les gusta esto: