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Santuario de Itsukushima

Probablemente sea una de las imágenes más conocidas de Japón, junto con el Monte Fuji y la Torre de Tokyo, pero no por eso es menos interesante que le dediquemos una pequeña visita para contemplar su majestuosidad. Estoy hablando, como no, del Santuario de Itsukushima, en la isla de Miyajima, muy cerca de Hiroshima.

Este santuario, construido el año 593 y reconstruido por Taira-no-Kiyomori en 1168 tal y como lo conocemos actualmente, se considera que es el guardián de la divinidad del mar. Su construcción, de estilo Shinden, está formado por un corredor de 280 metros que comunica los más de 20 edificios del conjunto. Entre los edificios principales destacan el templo principal, con una magnífica vista del O-Torii, un teatro Noh en el que todavía se hacen representaciones, salas de música y otros templos más pequeños.

Vista aérea del santuario (fuente: scan folleto informativo)

Y es que la isla entera se ha considerado que es divina desde muy antiguo, motivo por el que la totalidad del templo está construido sobre el mar. Por otro lado, si vienes desde el mar, los brillantes lacados rojizos del templo crean un gran contraste con el mar azul y las montañas verdes.

Pero si este santuario es conocido en todo el mundo es básicamente a causa del gigantesco O-Torii que está situado también dentro del mar (en marea alta) a unos 200 metros del santuario.

El templo fue designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 1996 (junto con buena parte de la isla).

El O-Torii se puede visitar libremente durante la marea baja, así como caminar hasta su base (que pese a parecer enterrada en la arena, realmente solo está colocado sobre ella). Por lo que respecta al templo, si bien es suficientemente abierto para poder verlo en su casi totalidad desde fuera, especialmente durante la marea baja, para entrar hay que pagar una entrada, pero merece la pena para poder ver los detalles de cerca, y además, durante la marea alta se tiene una visión inmejorable del O-Torii… si consigues hacerte un hueco entre los centenares de visitantes que quieren hacerse la foto con el O-Torii al fondo, evidentemente.

Información importante:

  • Lugar: Miyajima (Pref.Hiroshima)
  • Coste: 300円
  • Cómo llegar: para llegar a Miyashima, primero debes ir a Hiroshima, y desde allí coger un tren local hasta Miyashimaguchi. A poca distancia a pie de la estación se encuentran las terminales de los diversos ferrys que hacen el viaje hasta la isla. No se cuánto valen exactamente los ferrys, pero si dispones del JR Pass, hay un ferry de JR en el que puedes usar el pase para hacer el trayecto gratuitamente. El templo está situado a 15’ caminando desde las terminales de los ferrys.
  • Álbum de Flickr: http://www.flickr.com/photos/shordl/sets/72157623440599922/
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Saikôji

Nagano es una ciudad con pocos atractivos turísticos pese a ser un importante centro de peregrinaje a causa del templo Zenkô-ji, al que cada año acuden miles de peregrinos de todas las tendencias para encontrar la “llave del paraíso”. Pero pese a ello puede visitarse mientras vais o volvéis de, por ejemplo, Matsumoto.

Pero hoy no os hablaré de Zenkô-ji, si no de un pequeño templo que os encontraréis de camino a este si vais caminando desde la estación JR. Este templo se llama Saikôji, pero también se le suele denominar Karukayasan, o incluso Karukaya Shonin to Ishidomaru Yukari, para honrar los nombres de un padre y su hijo que fueron monjes en este templo. Su historia está representada mediante pinturas y es uno de los elementos más populares del lugar.

Saikôji inicialmente fue una ermita fundada en 1199 por el santo budista Karukaya (el padre que anteriormente hemos mencionado y del que toma uno de sus nombres). No fue hasta su pacífica muerte en 1212 que la ermita fue localizada por su hijo Ishidô, que pasó en ella el resto de su vida de forma tan devota como su padre.

Al morir el hijo se erigieron tres estupas (tipo de arquitectura budista y janiista para contener reliquias, y que posiblemente deriva de antiguos túmulos funerarios) en cada uno de los cuales se encuentran las cenizas de Ishidô, Karukaya y Chisato (la madre de Ishidô). Con el paso de los años el pueblo que fue creciendo alrededor de este templo se llamó Ishidô, el mismo nombre que tenía en esa época la ermita.

Estupa

El lugar es muy tranquilo y si no vas con cuidado es posible que no veas la entrada desde la calle, pero si la encontráis, entrad, ni que sea para respirar la paz y tranquilidad del sitio. La entrada al recinto es gratuita, pero para ver las pinturas en el salón principal hay que pagar una entrada de 300円.

Además, en el patio podréis ver la estatua de Jurojin, uno de los Siete Dioses de la Fortuna, concretamente el dios de la longevidad, una figura legendaria originaria de China (por otras zonas de Nagano podéis ir encontrando las de los otros Dioses de la Fortuna).

Jurojin, dios de la longevidad

Información importante:

Segundo aniversario

Ya hace dos años que viajamos juntos por Japón y cada vez sois más los amigos que me acompañáis en este viaje, cosa que os agradezco profundamente. El año pasado brindé por la salud de este blog, y considero que no habría podido ser más acertado.

En los últimos doce meses, a pesar que el blog ha vacilado un poco en su periodicidad (mea culpa), he conseguido mantener el promedio de al menos un artículo a la semana (y generalmente un poco más).

También hay algunas secciones que prometí, o que inicié tímidamente que no se han desarrollado demasiado (o nada), pero hay una causa justificada: el Portal Descubrir Japón. Ya os he hablado de este portal desde las líneas del blog en los artículos titulados Portal Descubrir Japón, Portal Descubrir Japón online u Dos meses de Descubrir Japón. Será en este portal dónde tendrán cabida todos estos temas no relacionados directamente con los viajes, dejando el blog de forma exclusiva para los temas que os puedan ayudar a conocer el país nipón o a organizar un viaje a Japón.

Otra cosa que habréis notado los que me leéis habitualmente es que ahora ya estamos integrados plenamente en las redes sociales y se ha inscrito el blog en diversas páginas de directorios de blogs para poder difundir al máximo sus contenidos. Así, al final de cada artículo encontraréis los botones que os permitirán difundir los que consideréis más interesantes por las redes sociales y medios afines, como Facebook, Twitter, Google, etc.

Pero no solo eso, como el blog está directamente asociado al portal Descubrir Japón, ahora también podéis seguir las novedades relacionadas con el blog a través de Facebook o Twitter, y también estamos presentes en Netlog y en Google+, así como en dos nuevas redes sociales relacionadas con Japón que son Kon’nichiwa Amigos de Japón y Kagiru.net, sin olvidarnos de que todas las fotografías (y más) que aparecen en el blog (y son mías, cosa que sucede en la gran mayoría de casos), las podéis ver en los álbumes de Flickr.

Como podéis ver todavía nos queda un largo camino por recorrer, camino que espero podamos recorrer juntos como hasta ahora, pero con nuevos amigos uniéndose a cada paso. Muchas gracias a todos por la compañía y espero veros de nuevo a todos en los próximos aniversarios.

Toei Shitamachi Bus

Shitamachi puede traducirse como “barrio popular” y en general se refiere a las zonas que todavía conservan un “feeling” de antiguo (que no quiere decir viejo). En Tokyo las principales zonas que conservan este aspecto se encuentran en los barrios de Marunouchi, Ryogoku, Nihonbashi, Akihabara, Ueno, Kappabashi y Asakusa, una zona bastante extensa, pero que conserva en buena parte una atmósfera característica (a pesar que algunas zonas la están perdiendo a pasos agigantados, al menos en los alrededores de las principales calles y avenidas).

La compañía privada Toei es una de las compañías que controlan las líneas de metro de Tokyo, pero como es habitual en estas mega-corporaciones, esto no es más que la punta del iceberg. Y hoy hablaremos de una de sus puntas más pequeñas, pero posiblemente la más práctica para los que visitan Tokyo como turistas: el Toei Shitamachi Bus, que por 500円 (bono de un día) o 200円 (billete sencillo) puedes ir recorriendo todas las zonas anteriormente mencionadas, con la ventaja de poder ir subiendo y bajando (lo mejor que podrías hacer) si adquieres el bono de un día. La frecuencia de paso de este autobús es de uno cada media hora.

En los barrios por los que circula este autobús se pueden ver cosas tan interesantes como los jardines exteriores del Palacio Imperial y la Estación de Tokyo (en Marunouchi); el edificio del Banco de Japón (en Nihonbashi); la denominada “ciudad eléctrica” (en Akihabara); Ameyoko y el Parque Ueno (en Ueno); las tiendas de suministros de utensilios de cocina y las réplicas de comida que pueden verse en todos los restaurantes (en Kappabashi); Senso-ji (en Asakusa); y el museo Edo-Tokyo (en Ryogoku). Pero lo más importante no es nada de todo esto (vale, muchas de estas cosas sería realmente un pecado no verlo), si no el poder pasear por las callejas secundarias, alejarse de las grandes avenidas y de los edificios modernos, para respirar el auténtico ambiente de la zona, tomar el pulso a estos barrios antiguos, de su gente, de las pequeñas tiendas familiares, de los callejones estrechos por los que no podrías pasar con los brazos extendidos, de disfrutar de elementos que generalmente no salen en las guías como los teatros de Asakusa o el parque de atracciones más antiguo de Japón (Hanayashiki, justo al lado de Senso-ji). Si habéis leído el manga o visto en anime de Kochikame en más de una ocasión habréis visto alguno de estos elementos, y no tan solo cuando Ryotsu recuerda su juventud en el barrio.

Personalmente conozco más la zona de Yanaka (junto a Ueno) que Asakusa, y puedo garantizaros que el paseo realmente vale la pena, incluso podéis llegar a descubrir pequeños tesoros (en forma de templos, casas particulares, museos,…). Bueno, al menos mientras el ritmo de transformación del barrio no se acelere y acabe arrasando todo su encanto, ya que entre 2001 y 2010 (que son las dos referencias más separadas en el tiempo que tengo) la transformación que ha sufrido buena parte de Yanaka es realmente alucinante, pese a que todavía se conservan numerosas zonas que mantienen su “feeling”.

Taiko (太鼓)

Aunque los hay a lo largo de todo el año, es ahora, en verano, cuando tienes más posibilidades de encontrarte con un matsuri por simple casualidad mientras estás visitando Japón (y fuera de Japón también hay muchas avocaciones que organizan eventos similares). Y si hablamos de matsuris, además de los puestecitos de comida y más o menos atracciones, uno de los elementos que seguro no faltará es el taiko.

Literalmente, taiko quiere decir “tambor grande” y es un término que se debería restringir a un determinado tipo de tambores que suelen dejarse fijos a causa de su gran peso. Pese a ello, en occidente se habla de taiko para referirse a cualquier tambor japonés, lo que los japoneses denominan wadaiko (和太鼓).

Los taiko históricamente han tenido un papel similar a los tambores occidentales, como instrumentos para dar órdenes a los ejércitos, pero en tiempos más modernos su uso se ha diferenciado ligeramente respecto a occidente. Así, aunque por aquí no es raro encontrar eventos, generalmente populares, en el que el tambor es el gran protagonista (tipo tamborrada del País Vasco, o los famosos tambores de Calanda), en Japón se ha constituido más como elemento de “concierto”. Supongo que todos habréis oído hablar de grupo de taiko Kodo (probablemente el más conocido, al menos fuera de Japón). Si, el taiko también forma parte intrínseca de los matsuris (como la percusión en general en nuestras fiestas mayores), pero ahora querría remarcar esta dimensión de espectáculo “serio”.

Aunque he visto y escuchado numerosos vídeos y CDs de grupos de taiko, no he tenido demasiadas oportunidades de ver conciertos de taiko en directo. Concretamente un concierto del grupo Yamato en el teatro Apolo hace muuuuuchos años, un grupo compuesto exclusivamente por mujeres (del que no recuerdo el nombre) que también tocan otros instrumentos durante las fiestas de la Mercè, y una demostración de los alumnos de la escuela japonesa durante la celebración del Año Nuevo. Es por eso que cuando estando en Nagoya nos enteramos que en el castillo se celebrada durante casi una semana un matsuri con todo tipo de espectáculos, entre los que se incluía un concierto de wadaiko, la verdad es que decidimos regresar más pronto de la excursión del día que actuaban para ir a verlo.

La verdad es que no me dejaron la misma impresión que el grupo que había visto en directo (estoy hablando del viaje que hice a Japón en 2006, y en aquellos momentos tan solo había visto el concierto de Yamato), pero como no soy ningún experto no quiero entrar a valorar la calidad de su trabajo. Que cada uno opine después de ver el vídeo que grabé con su actuación. Por cierto, el grupo del concierto se llamaba WadaikoYonkami (和太鼓四神).

En resumen, que si tenéis la suerte de encontraros con un matsuri mientras visitáis Japón, y muy especialmente si en él hay actuaciones como la indicada, os recomiendo de todo corazón que cambiéis vuestros planes como podáis para no perderos ningún detalle interesante.

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