Shibuya vs. Ikebukuro

Tokyo es una ciudad con diversos “centros” o zonas singulares, generalmente identificados con algún tipo concreto de negocio (esto no es totalmente cierto, pero si que podríamos considerarlo una buena aproximación). Así, en Akihabara puedes encontrar material electrónico y sitios relacionados con el mundo del manga/anime/videojuegos; en Roppongi es donde puedes encontrar el ambiente más occidental de la ciudad; en Shinjuku también hay mucho comercio y, sobre todo, muchos negocios relacionados con el ocio; Ginza puede asociarse con los comercios de lujo, etc. De hecho, si miramos la línea circular Yamanote, casi podríamos hacer un seguimiento de estos puntos mirando las estaciones de la línea.

Y entre todos estos centros neurálgicos también podemos encontrar Shibuya y Ikebukuro, ambos con bastante fama incluso entre los neófitos, a pesar de que es Shibuya la que se lleva la mayor tajada de la fama. Si hubiéramos de encasillar estas dos zonas, sin duda sería como áreas para ir de compras, y en el caso de Shibuya especialmente para compras de ropa, y más concretamente de la última moda joven. Como siempre, encasillar una cosa de forma tan simplista es arriesgado, ya que hay muchas más cosas, pero los sitios más conocidos y emblemáticos si que podrían encasillarse de esta forma. Por lo que respecta a Ikebukuro, a pesar de ser también un área básicamente de compras, estas serían más generales, basadas en grandes almacenes.

Shibuya es conocida por diversos elementos como Hachiko, un sitio para encontrarse bastante popular (como el hecho de “quedar delante del Zurich” en Barcelona), el más que famoso paso de peatones que hay delante de la estación (y que ha estado mostrado en infinidad de películas), el singular edificio 109, una gigantesca tienda de ropa de mujer (aunque ahora se están diversificando), y las gigantescas pantallas de televisión que te rodean mires hacia donde mires.

Ikebukuro no recibe tanta atención ni por parte de las guías turísticas ni por parte de otros elementos como películas, fotografías comerciales, etc., y tal vez por eso no sea tan conocido. Esta zona inicialmente se desarrolló como zona comercial sobre la base de dos grandes almacenes muy importantes, pero ahora se pueden encontrar edificios singulares como el Sunshine City, o calles que si las aislásemos podríamos pensar perfectamente que forman parte de Akihabara.

Personalmente Ikebukuro nunca me había llamado especialmente la atención y es, de todas las zonas mencionadas, la que seguramente se encuentra más “alejada de todo”, motivo por el cual en todos los viajes que he realizado me he pasado por Shibuya (especialmente para ir a una tienda de Mandarake), pero a Ikebukuro todavía ni me había acercado, cosa que quise corregir la última vez que estuve en Tokyo.

Como ya he dicho, de Ikebukuro no tenía tantas referencias como de Shibuya, así que iba un poco a ciegas, pero si pude constatar diversos elementos comunes con Shibuya, como el hecho de que según salgas por un lado o el otro de la estación parece que estés en sitios totalmente distintos, o que el tráfico de vehículos y personas podríamos decir que es incluso superior a la saturada media tokiota. Pero también tuve la sensación de que son muy distintas. Así, mientras que Shibuya tiene un aspecto más actual, Ikebukuro me dio la impresión de ser un sitio viejo que todavía está evolucionando hacia la modernidad.

También es distinto el tráfico, ya que aunque en ambas zonas hay muchos coches y peatones, Shibuya parece tomada por los segundos, mientras que en Ikebukuro el tráfico es mucho más importante, hasta el punto que a veces me sentí un poco agobiado por este. Si, en Ikebukuro hay zonas peatonales en las que es incluso difícil avanzar, pero en Shibuya la gente ha “tomado” las callejas, incluso las que no son peatonales.

Y también está la cuestión de la luz. Aunque no me quedé suficiente tiempo para ver Ikebukuro de noche para comprobar su “brillo nocturno”, me dio la impresión de que era un sitio más oscuro… o tal vez debería decir que menos brillante, que Shibuya..

La parte más positiva de Ikebukuro es que parece que va evolucionando menos hacia un consumismo total como Shibuya y se está transformando en otro tipo de consumismo, con diversos equipamientos culturales y espacios más orientados hacia las familias o actividades complementarias a la mera “compra”, mientras Shibuya parece más adecuada para grupos de amigos, jóvenes preferentemente, con ganas de divertirse..

Ante de acabar querría remarcar de forma muy enfática que la mayor parte de los comentarios son simples impresiones personales como consecuencia de una única visita, razón por la que si puedo volver a ir no dudaré en visitar de nuevo Ikebukuro para confirmar o modificar estas impresiones.

Y como último apunte, decir que me habían comentado que al igual que Shibuya tiene a Hachiko, Ikebukuro tiene una figura similar, en este caso un búho, pero la verdad es que no fui capaz de encontrarlo. Si que vi una estatua con búhos, relativamente alejada de la salida de la estación, pero no se si es de la que me habían hablado (pasa muy desapercibida, la verdad). En cualquier caso, las respectivas fotografías son las que encabezan la siguiente galería para que comparéis (podéis verlas en grande en el álbum de Flickr). A la izquierda tenéis las fotografías de Shibuya, y a la derecha las de Ikebukuro para que, aunque no es lo mismo que vivirlo, podáis sacar vuestras propias conclusiones.

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