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Ninenzaka to Sannenzaka (二年坂と三年坂)

Al salir del templo Kiyomizu dera (清水寺) nos encontramos la característica calle llena de tiendas de recuerdos, restaurantes y casas de té, llena de turistas y visitantes (si coincidís con la época de los viajes de estudios, la mayor parte serán estudiantes, fácilmente reconocibles por los uniformes), y por la que os costará mucho avanzar si sois aficionados a chafardear tiendas (o vais con alguien que le guste mucho). Pero lo peor, y también lo mejor, aún estarán por llegar.

Calle Sannenzaka

Y es que un poco más debajo de la entrada del templo, bajando a mano derecha, veréis unas escaleras que bajan. Es la calle sannenzaka, una calle muy recomendable, excepto para vuestros bolsillos. Y es que en sannenzaka, y su prolongación camino de Kôdaiji (高台時): ninenzaka, presentan a ambos lados casas de madera antiguas, muchas de ellas reconvertidas en tiendas, sitios para comer o tomar el té relajadamente, de gran belleza y con algunos patios interiores como el que podéis ver en el siguiente vídeo.

Y es que a pesar de las malas tentaciones que podéis encontrar, y por mucha prisa que tengáis por visitar otros sitios, pasear sin prisas por estas calles pavimentadas con grandes losas de piedra es muy recomendable, y casi un crimen no hacerlo, especialmente si ya estáis en la zona visitando los templos de esta parte de las Higashiyama.

Calle Sannenzaka

Escalones de la calle sannenzaka

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Gion (祇園)

No hay duda que, si hay una imagen grabada en la mente de todo el mundo, por poco que le interese Japón y su cultura, esta es la de una Geisha. Podrá tener muchos conceptos equivocados respecto de esta profesión, pero sin duda será fácilmente reconocida. Y si hay un sitio en el que es posible ver una auténtica geisha, este lugar es el barrio de Gion, en Kyôto.

Calle de Gion

Este barrio, situado entre el templo Yasaka y el río Kamo, está lleno de “ochaya” (casas de té) y restaurantes en las que las geishas, y las maiko (aprendices de geisha) desarrollan mayoritariamente su actividad. Es un barrio lleno de gente, pero también de callejas estrechas y bonitas, casas bajas de madera y rincones admirables por los que pasear mientras esperas la (rara) oportunidad de medio espiar una geisha dirigiéndose a trabajar.

Estàtua commemorativaEsta es una profesión artística que mucha gente confunde gravemente, pero hoy no quiero hacer una disertación sobre qué es y qué no es una geisha o una maiko. También me gustaría romper una lanza a favor de ellas pidiendo que si creéis ver alguna no las molestéis, que he visto alguna escena en que un grupo de “guiris” casi impedían a una subir a un taxi que la estaba esperando, para hacerle fotos con un estilo que nada tenía que envidiar al de los “paparazzi” más detestables. Y eso suponiendo que realmente fuera una geisha, que creo que hay más gente vestida como una, que no auténticas paseando por la calle.

Pero volvamos al barrio, que es el hoy realmente nos importa. Como ya he dicho, la zona invita a pasear tranquilamente, disfrutando de todos los rincones que puedas descubrir, tal vez tomando alguna cosa en uno de los numerosos locales que hay (a pesar que en algunos solo te dejan entrar si eres japonés, o aún peor, si estás recomendado por un cliente habitual), y si además tienes la oportunidad de visitarlo durante un festival, disfrutar del ambiente, pues la combinación puede ser hechizadora.

En Gion también es posible tener un atisbo de la cultura tradicional visitando Gion Corner, del que ya os hablé hace tiempo, o tal vez asistiendo a uno de los locales que organizan actividades con geishas (como mucho supongo que maikos) incluidas, pensados exclusivamente para turistas extranjeros con más o menos nivel adquisitivo. La verdad es que no he asistido a ninguno porque los que encontré (asequibles) me parecían demasiado artificiales, muy pensados para el turista americano o australiano que se piensa que con cuatro dólares puede comprar autenticidad y aún con exigencias.

Calle de Gion

Gion es pues un sitio para dedicarle tiempo, con tranquilidad, especialmente si puedes visitarlo en primavera, con los cerezos en flor, pero en cualquier caso es un magnífico punto final a un día visitando templos por las Higashiyama, sobre todo si has seguido la ruta I del Blog-Maratón Templos de Kyôto, ya que la ruta acaba muy cerca de aquí, a una hora en que el sol comienza a ponerse, y así podrás ver el barrio con diversas iluminaciones, a medida que va oscureciendo.

Calle de Gion

Calle de Gion

Teatro de Gion

Deseo, deseo…

Es probable que mucha gente considere que los japoneses son muy supersticiosos, o consideren que tienen una gran fe en sus dioses (budas, kamis, o como los queráis llamar), pero la verdad es que es muy habitual encontrar todo tipo de posibilidades para saber que nos depara el futuro, tratar de mejorarlo, o simplemente pedir alguna cosa concreta.

Mapa emplazamiento estatuas

Al margen de los amuletos, protecciones y otros elementos que habitualmente se pueden encontrar en todos los templos japoneses, la verdad es que en las Higashiyama, en Kyôto, en una zona bastante pequeña, y prácticamente concentrados alrededor de una calle, es posible encontrar numerosas posibilidades para conseguir que se cumplan tus deseos.

Ya hablamos durante la primera parte del Blog-Maratón Templos de Kyôto que en Jishu jinja, en un espacio muy reducido, hay multitud de formas para conseguir, entre otras cosas, el amor de tu vida. La densidad es menor, pero hoy nos pasearemos por nenenomichi (ねねの道), una calle bastante próxima a Jishu Jinja, en la que es también es posible conseguir que se cumplan tus deseos.

A lo largo de esta calle, o a poca distancia de la misma, hay al menos seis templos con estatuas budistas que, si las tocas con la mano derecha, o bien con las dos manos (en el caso de estatuas muy altas si tocas el pedestal se supone que el efecto es el mismo), te concederán un deseo. Sin embargo, a veces el deseo tan solo puede estar relacionado con el área que controla la divinidad, y a veces tan solo consigues hacer méritos para que al final se te conceda.

Y como no, en algunos de los templos puedes adquirir cuentas para formar tu propio rosario budista que te servirá como amuleto de la buena suerte. Así, en Kodaiji, Entoku-in, Shunko-in, Gesshin-in, Korin-in y Ryozen kannon, todos situados en la zona, por 300 円 puedes adquirir estas cuentas.

Pero pasemos a los elementos que has de tocar para conseguir el deseo…

Bola de los deseos (願いの玉): esta bola, de la que ya os hablé al visitar Ryozen kannon, templo en el interior del recinto del cual se encuentra, decir que se supone que se cumplirán tus deseos si caminas a su alrededor tantas veces como el número de deseos, mientras tocas la bola con la mano derecha.

La piedra de los deseos: nagai-no-tama

Hotei (布袋): en el templo Gesshin-in hay la figura del monje budista zen chino Hotei que se dice es la encarnación de Mirokubosatsu (el dios del amor y la amabilidad), y se considera que proporciona prosperidad.

Estatuas de Hideyoshi y Nene (英世氏・ねねの像): dentro de los terrenos de Kodaiji, pero fuera del recinto al que tan solo se puede acceder pagando entrada, hay estas dos estatuas. Nene es como se llamaba la feliz esposa de Hideyoshi (y también quien da nombre a la calle), por lo que se dice que si quieres un matrimonio feliz has de tocar estas estatuas. También permite desear vivir los años que te queden tranquilamente y rodeado de mucha gente, como Nene.

Estatuas de Hideyoshi y Nene

Tenmangu (天満宮): Tenma-Tenjin (Sugawara no Michizane) es la divinidad Nene consagrada en este templete. Se cree que si caminas a su alrededor tres veces, tu deseo se cumplirá y todas las desgracias desapareceran.

Muchas ruedas budistas (マニ車): las ruedas budistas son un objeto muy habitual entre los budistas de todo el mundo. Las numerosas ruedas que hay en el templo kodaiji contienen el Sutra del corazón. Puedes conseguir méritos haciéndolas rodar una vez. Si tienes algún deseo relacionado con la salud, la longevidad, etc., has de caminar alrededor del templete en el que se encuentran, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, mientras vas haciendo girar las ruedas con la mano derecha.

Buey Tenmangu (天満宮 牛): los bueyes se consideran mensajeros de Tenma-sama, una divinidad shinto. Se dice que este buey se llevará tus sufrimientos. Si tienes alguna enfermedad corporal, puedes tocar la parte correspondiente del buey con la mano derecha o con ambas manos.

Buey Tenmangu

Daikokuten (大黒天): esta divinidad originaria de la India es uno de los siete dioses de la buena suerte, y el dios de la suerte. Si quieres conseguir prosperidad, has de tocar suavemente alguna parte de la estatua. Esta estatua está situada en el templo Entokuin.

Marishi-ten (摩利支天): otra divinidad originaria de la India. Se cree que ofrece protección, buena suerte y victoria, y era principalmente adorada por los guerreros samurai. Si quieres ser el mejor en un concurso de inteligencia o habilidad, has de tocar suavemente esta figura. Está situada en el templo Shunkoin.

Tres Jizo (三地蔵): los has de tocar con la mano derecha o con ambas manos si deseas ser una persona positiva tratando de ver, hablar y escuchar en vez de llevar una vida de ignorancia. Están situados en el templo Korinin.

Y aquí acaba este corto paseo por la calle dedicada a Nene. Si después de tocar, retocar, e incluso manosear estas figuras no conseguís que vuestro deseo se haga realidad… supongo que es que os falta fe en su infalibilidad.

Museo Kodaiji shô (高台時掌美術館)

Cuando visito un sitio que no conozco demasiado, o al que no puedo dedicarle demasiado tiempo, los museos es uno de los sitios que sistemáticamente evito visitar. Si, ya se que en muchos casos hacer esto es como una aberración, pero para verlos como dios manda se precisa mucho tiempo, así que, a no ser que me interese realmente mucho su contenido, suelo conformarme con pequeñas exposiciones, cosa que en Japón suele haber por todas partes.

Ticket entrada

Además de que tenga un interés especial por su contenido, otra excepción a esta norma general son los museos la entrada de los cuales se vende conjuntamente con otra entrada, algo habitual en algunos templos. En estos casos suelo hacer una visita rápida, para hacerme una idea general de su contenido, deteniéndome tan solo en aquello que me llame mucho la atención. Y si me pierdo una buena parte no me duele haber tirado el dinero de la entrada ya que igualmente lo habría pagado por ver el templo (o lo que sea).

De hecho, muchos de estos museos de entrada compartida no suelen ser demasiado grandes, así que al final los miro totalmente, como una exposición más. Cosa que me ha proporcionado agradables sorpresas y descubrimientos.

Retrato de Kodai-in

Retrato de Kodai-in

Retrato de Toyotomi Hideyoshi

Retrato de Toyotomi Hideyoshi

El museo del que os quiero hablar hoy es uno de estos museos. El museo Kodaiji shô es un pequeño mueso en el que se exponen tesoros culturales asociados a Kitanomandokoro Kodai-in, fundadora del templo Kodaiji, del que ya os hablé durante la primera de las rutas de la Blog-maratón Templos de Kyôto. La exposición, situada cerca del templo pero no dentro de su recinto, muestra numerosas obras de arte, especialmente obras lacadas siguiendo la técnica makie por la que se hizo famoso el templo. Estas obras previamente habían sido propiedad de Kodaiji y otros templos relacionados con Kitanomandokoro.

El nombre del museo, Shô Bitsukan, significa literalmente “Museo de la palma de la mano”, y hace referencia tanto a sus pequeñas dimensiones, como al valor de su colección (como la expresión japonesa shôchû-no-tama (掌中の玉), “una joya en la palma de la mano”).

Lacado makie

La decoración utilizando la técnica makie de lacado es una forma de arte fuertemente asociada con kodaiji, hasta el punto que este tipo de lacado también se conoce simplemente como kodaiji makie.

Existen dos tipos básicos de makis, el takamakie (高蒔絵), en el que los diseños con volumen aplicados con la laca muy espesa se remarcan con polvo de oro y plata; el otro es el hiramakie (平蒔絵), en que la laca y los metales preciosos son aplicados simultáneamente, y posteriormente se pulen para crear una superficie homogénea. Kodaiji makie es una variante del género hiramakie: polvo metálico espolvoreado sobre una superficie lacada en negro para crear diseños ligeramente en relieve, aportando un fuerte contraste entre los colores negro, oro y plata.

Contenedor espécias lacado con técnica makie

Contenedor espécias lacado con técnica makie

Entre los motivos más utilizados encontramos las flores de otoño, que se consiguen utilizando una técnica especial de makie denominada enashiji (絵梨地) en la que los dibujos se crean utilizando copos de metal planos, espolvoreados sobre la laca y posteriormente pulidos; yharigaki (針描), en el que las líneas finas se esculpen directamente sobre la superficie que previamente se ha espolvoreado con polvo de metales.

Este tipo de arte tan rico y colorido en su expresión fue muy apreciado entre la clase samurai a finales de la Era de los Estados Combatientes. Kodaiji makie se puede considerar la máxima expresión del arte de la Era Momoyama, un período lleno de conflictos.

Cofres con cajones para poemas

Cofres con cajones para poemas

Nota: como en el museo no dejaban hacer fotografías, todas las que ilustran este artículo son scans del folleto informativo.

Rutas de los templos de Kyôto

Desde que nuestro autobús virtual se puso en marcha en la estación JR de Kyôto para iros mostrando los diversos templos que hay en la ciudad de Kyôto iniciando así la maratón de artículos de este blog, ya hemos realizado 15 paradas. Hemos visitado templos budistas, templos shintoistas, mausoleos, e incluso un jardín. Pero todos estos sitios tienen una cosa en común, forman lo que he denominado “ruta I de los templos de Kyôto”.

Como ya he dicho en diversas ocasiones, en Kyôto hay templos suficientes como àra acabar aburriéndolos para toda tu vida, y si crees en la reencarnación, también la siguiente, pero tienen una gran ventaja: casi todos están agrupados en diversas zonas que permiten una visita “organizada por zonas”.

A lo largo de esta maratón de templos, recorreremos 5 rutas distintas, repartidas a lo largo de todo el año (tampoco os quiero aburrir ni ser la causa de que no queráis visitar la ciudad para huir de ellos). Cada una de estas rutas podríamos decir que incluyen los templos “visitables” en un día muy completo. Evidentemente, como a lo largo del camino encontraréis otras cosas que no son templos, es casi imposible que podáis ver todos y cada uno de los templos que os mencionaré (en mi caso algunas rutas no las he conseguido “acabar” hasta el tercer viaje a la zona, y otras ni tan solo las considero acabadas).

Es por eso que, una vez acabadas las entadas de cada una de las rutas, haré un resumen de la ruta, comentando las opciones que tenéis según el tiempo disponible, así como las otras posibilidades de visitas, de las que también os hablaré. Con estos paréntesis espero, además de no cansaros por monotemático, poder tener tiempo para hablar de otras cosas (Japón es mucho más que Kyôto), y dedicarle un poco más de tiempo al portal Descubrir Japón.

Así pues, en los próximos días os sugeriré visitas complementarias dentro de esta primera zona de templos (mi “Ruta I”), y después comentaré la ruta en general (desde un punto de vista muy personal). Como en total considero que hay 5 rutas, dejaré aproximadamente un mes o mes y medio entre el final de los templos de una ruta y el inicio de los templos de la siguiente.

Y si necesitáis una “dosis” más grande de Japón, o simplemente no os queréis perder detalle, recordad que podéis seguir puntualmente informados de todo lo que se cuece en el blog Viajes por Japón y el portal Descubrir Japón a través de cualquiera de las siguientes opciones Twitter, Facebook, Google+, nuestro Canal de YouTube, o de los Álbumes de Flickr.

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