Archive for the ‘Cultura y tradiciones’ Category

Ekiben (駅弁)

Todos hemos oído hablar alguna vez de la palabra bentô, y seguramente lo hemos visto en alguna serie de anime (hay una que se titula precisamente así, y el protagonista absoluto son las cajas bentô) o película japonesa. Incluso habréis podido leer un montón de vivencias propias en blogs dedicados a Japón, pues es un elemento característico de esta cultura. Básicamente un bentô es un contenedor en el interior del cual hay diversos alimentos preparados y listos para comer, de forma que en su conjunto forman una comida completa. El contenedor, como no puede ser de otra forma en el caso de los japoneses, puede ser tan importante como el propio contenido, y por eso puede llegar a tener formas especiales, o estar hecho de algún material poco habitual. Estos bentô se pueden adquirir en numerosos lugares (los más simples en los propios konbinis), o ser preparados con mucho cuidado en casa (tal vez para ir a celebrar el hanami con la familia o los amigos).

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Pero en Japón, incluso las cosas más comunes pueden tener un montón de particularidades y especificaciones. Y es así como encontramos los ekiben (駅弁), que en el fondo no son más que bentô vendidos en las estaciones de tren (eki). Hasta aquí podríamos considerar que simplemente nos estamos refiriendo a una especificación del término, pero la verdad es que el mundo del ekiben va mucho más allá. Un ekiben no es solo un bentô vendido en una estación, es un elemento imprescindible en los viajes por ferrocarril, y una plataforma para promover las especialidades locales, pues en cada estación suelen vender ekiben elaborados con productos típicos de la zona (algunos llevan elaborándose con los mismos ingredientes desde hace más de cien años). Y en un país como Japón, no podemos olvidar la tecnología aplicada a la vida cotidiana, y es que actualmente se pueden encontrar incluso ekiben que, simplemente estirando de unos hilos, conseguimos que se caliente la comida en el momento de comerla. No conozco los detalles, pero el sistema se basa en provocar una reacción química exotérmica al poner en contacto dos elementos en el momento de estirar los hilos. El calor producido calienta la comida en pocos segundos.

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El origen del ekiben se remonta a los primeros tiempos del ferrocarril en Japón. El primer ferrocarril nipón se inauguró en 1872 entre las estaciones de Shimbashi (Edo) y Yokohama, y diez años más tarde nació el ekiben. En aquella época los trayectos eran largos y las paradas en las estaciones podían alargarse considerablemente, de forma que se popularizaron los vendedores de comida que se acercaban a los trenes para poder vender sus productos alimentarios a los pasajeros, quienes ni tan solo habían de bajar del tren. Aquellos primeros ekiben no eran más que unas bolas de arroz con daikon rallado, envueltas en corteza de bambú (una combinación que todavía es bastante popular). Con el tiempo se fue extendiendo la red ferroviaria y la duración de los viajes, y con ella la popularidad del ekiben, hasta que el viaje en avión hizo disminuir considerablemente el tiempo de los viajes y el tren dejó de utilizarse para trayectos largos. Pero el ekiben no desapareció del todo. Ahora es habitual encontrar tiendas que los venden en los andenes de los trenes de medio y largo recorrido, e incluso se pueden adquirir en el interior de los trenes, cuando pasa algún empleado con un carrito lleno de comidas, bebidas, etc.

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Algunas de estas tiendas pueden tener incluso centenares de tipos distintos (en todo el país se calcula que se venden unos 4.000 tipos distintos de ekiben), pero casi siempre se podrá encontrar alguno muy especial que podríamos considerar “típico”. Estos ekiben son propios de la zona, y una buena forma de promocionar los productos de la región, de forma que su creación pasa por un largo proceso en el pueden llegar a participar personas de muy distintos ámbitos. Uno de los casos más recientes se ha producido en la ciudad de Matsumoto, que todavía no contaba con ningún ekiben “propio” y se unieron las autoridades locales, la universidad y los productores locales para elaborar uno.

Evidentemente, con tanta variedad es posible encontrar desde los más sencillos y habituales, hasta los más sofisticados. En mis viajes de largo recorrido por Japón generalmente he utilizado el shinkansen pues en aquellos momentos me interesaba más ir del punto A al punto B, que cualquier otra cosa, y por tanto pocas veces he adquirido uno de estos ekiben, y cuando lo he hecho lo he elegido más por lo que me apetecía en aquel momento que por lo que representaba, pero para un futuro viaje me estoy planteando muy seriamente la posibilidad de hacer algunos trayectos única y exclusivamente para probar estos ekiben más especiales a lo largo de la ruta, pues considero que es una forma muy interesante (y temática) de viajar por Japón.

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Un ekiben de estos más especiales se caracteriza por su envoltorio (generalmente un papel con motivos característicos), el contenedor (que puede ser una caja con forma característica), y por su contenido (generalmente contiene arroz, un plato principal y diversos acompañamientos, aunque puede presentar numerosas variaciones). Aún así todavía hay otro elemento a tener en cuenta con el ekiben. Y es que como muchas de las cosas buenas que tiene Japón, un ekiben es mucho más que una comida, es una forma de disfrutar del viaje (Como los bentô que se preparan para el hanami, que son para disfrutar con los amigos), y por tanto no deben comerse de cualquier forma, si no que se debe hacer pausadamente, si es posible mientras se conversa y ríe con los compañeros de viaje (o si vas solo escuchando una música relajante por los auriculares, a un volumen que tan solo puedas oír tú, para no molestar a la persona que se siente a tu lado), y con el paisaje que se pueda contemplar por la ventanilla como telón de fondo.

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Deseo, deseo…

Es probable que mucha gente considere que los japoneses son muy supersticiosos, o consideren que tienen una gran fe en sus dioses (budas, kamis, o como los queráis llamar), pero la verdad es que es muy habitual encontrar todo tipo de posibilidades para saber que nos depara el futuro, tratar de mejorarlo, o simplemente pedir alguna cosa concreta.

Mapa emplazamiento estatuas

Al margen de los amuletos, protecciones y otros elementos que habitualmente se pueden encontrar en todos los templos japoneses, la verdad es que en las Higashiyama, en Kyôto, en una zona bastante pequeña, y prácticamente concentrados alrededor de una calle, es posible encontrar numerosas posibilidades para conseguir que se cumplan tus deseos.

Ya hablamos durante la primera parte del Blog-Maratón Templos de Kyôto que en Jishu jinja, en un espacio muy reducido, hay multitud de formas para conseguir, entre otras cosas, el amor de tu vida. La densidad es menor, pero hoy nos pasearemos por nenenomichi (ねねの道), una calle bastante próxima a Jishu Jinja, en la que es también es posible conseguir que se cumplan tus deseos.

A lo largo de esta calle, o a poca distancia de la misma, hay al menos seis templos con estatuas budistas que, si las tocas con la mano derecha, o bien con las dos manos (en el caso de estatuas muy altas si tocas el pedestal se supone que el efecto es el mismo), te concederán un deseo. Sin embargo, a veces el deseo tan solo puede estar relacionado con el área que controla la divinidad, y a veces tan solo consigues hacer méritos para que al final se te conceda.

Y como no, en algunos de los templos puedes adquirir cuentas para formar tu propio rosario budista que te servirá como amuleto de la buena suerte. Así, en Kodaiji, Entoku-in, Shunko-in, Gesshin-in, Korin-in y Ryozen kannon, todos situados en la zona, por 300 円 puedes adquirir estas cuentas.

Pero pasemos a los elementos que has de tocar para conseguir el deseo…

Bola de los deseos (願いの玉): esta bola, de la que ya os hablé al visitar Ryozen kannon, templo en el interior del recinto del cual se encuentra, decir que se supone que se cumplirán tus deseos si caminas a su alrededor tantas veces como el número de deseos, mientras tocas la bola con la mano derecha.

La piedra de los deseos: nagai-no-tama

Hotei (布袋): en el templo Gesshin-in hay la figura del monje budista zen chino Hotei que se dice es la encarnación de Mirokubosatsu (el dios del amor y la amabilidad), y se considera que proporciona prosperidad.

Estatuas de Hideyoshi y Nene (英世氏・ねねの像): dentro de los terrenos de Kodaiji, pero fuera del recinto al que tan solo se puede acceder pagando entrada, hay estas dos estatuas. Nene es como se llamaba la feliz esposa de Hideyoshi (y también quien da nombre a la calle), por lo que se dice que si quieres un matrimonio feliz has de tocar estas estatuas. También permite desear vivir los años que te queden tranquilamente y rodeado de mucha gente, como Nene.

Estatuas de Hideyoshi y Nene

Tenmangu (天満宮): Tenma-Tenjin (Sugawara no Michizane) es la divinidad Nene consagrada en este templete. Se cree que si caminas a su alrededor tres veces, tu deseo se cumplirá y todas las desgracias desapareceran.

Muchas ruedas budistas (マニ車): las ruedas budistas son un objeto muy habitual entre los budistas de todo el mundo. Las numerosas ruedas que hay en el templo kodaiji contienen el Sutra del corazón. Puedes conseguir méritos haciéndolas rodar una vez. Si tienes algún deseo relacionado con la salud, la longevidad, etc., has de caminar alrededor del templete en el que se encuentran, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, mientras vas haciendo girar las ruedas con la mano derecha.

Buey Tenmangu (天満宮 牛): los bueyes se consideran mensajeros de Tenma-sama, una divinidad shinto. Se dice que este buey se llevará tus sufrimientos. Si tienes alguna enfermedad corporal, puedes tocar la parte correspondiente del buey con la mano derecha o con ambas manos.

Buey Tenmangu

Daikokuten (大黒天): esta divinidad originaria de la India es uno de los siete dioses de la buena suerte, y el dios de la suerte. Si quieres conseguir prosperidad, has de tocar suavemente alguna parte de la estatua. Esta estatua está situada en el templo Entokuin.

Marishi-ten (摩利支天): otra divinidad originaria de la India. Se cree que ofrece protección, buena suerte y victoria, y era principalmente adorada por los guerreros samurai. Si quieres ser el mejor en un concurso de inteligencia o habilidad, has de tocar suavemente esta figura. Está situada en el templo Shunkoin.

Tres Jizo (三地蔵): los has de tocar con la mano derecha o con ambas manos si deseas ser una persona positiva tratando de ver, hablar y escuchar en vez de llevar una vida de ignorancia. Están situados en el templo Korinin.

Y aquí acaba este corto paseo por la calle dedicada a Nene. Si después de tocar, retocar, e incluso manosear estas figuras no conseguís que vuestro deseo se haga realidad… supongo que es que os falta fe en su infalibilidad.

Matsuri (お祭り)

Foto: Arturo

Si hay algo que todos habéis visto en algún reportaje, película, manga o anime es sin duda un matsuri, o festival. De matsuris los hay durante todo el año por las causas más diversas, pero lo más habitual es que tengan lugar en verano, cuando hace mejor tiempo para salir a divertirse, y cuando suelen acumularse los motivos para celebrarlos.

Y la verdad es que con el calor de los últimos días te entran ganas de ponerte un yukata e ir a alguno. Personalmente he estado en más de un matsuri durante los diversos viajes a Japón que he hecho, pero querría destacar uno por encima de todos, principalmente por ser el más completo que he visto. Dn él pude ver realmente todos los elementos que de forma conjunta o dispersa había podido ver en documentales, películas y animes: casas del terror, tenderetes para hacer puntería o pescar pececitos, tiendas para comprar de todo y, evidentemente, muchos puestos de comida y la posibilidad de bailar al ritmo del taiko central. Todo esto y más lo podéis ver en el siguiente vídeo resumen de la parte más “festiva” de la celebración.

Y he dicho la parte más festiva porque además, había diversas actividades puntuales, como la demostración de disparo con teppô, el concierto de taiko o la representación de los Power Rangers, de los que ya os he hablado en entradas anteriores de este blog.

Es cierto que para entrar en este matsuri se había de abonar una entrada (700 円), pero en ningún otro festival había visto actuaciones como las anteriormente mencionadas, y durante los días del matsuri (aproximadamente una semana), el castillo cerraba sus puertas más tarde, cosa que te permitía visitarlo con la misma entrada del festival.

E incluso tenías la oportunidad de alquilar una armadura de samurai para hacerte unas fotos, o hasta pasearte por el lugar vestido con ella, y tal vez incluso bailar un poco con la armadura.

Foto: Arturo

Y que decir de los puestos de comida… podías encontrar de todo, y había una amplia zona de mesas para poder comértelo tranquilamente, justo al lado mismo del camión de la cerveza Kirin, que por cierto es el más práctico que he visto nunca. Llegas, aparcas, abres el lateral del camión y ya tienes preparados los caños para servir cerveza… si no te despistas demasiado con la chica de Kirin, con un ajustado vestido rojo y que cortaba la respiración (tanto que se me olvidó hacerle una foto y habréis de creer en mi palabra).

¡Buf! Quizás que deje de hablar del matsuri, que ya me estoy imaginando de regreso en Japón y acudiendo a un matsuri de verano para refrescarme del calor que tengo ahora mismo.

Foto: Arturo

Power Rangers

Si sois aficionados al Anime seguramente habréis visto unos personajes enfundados en extraños trajes a veces de colores muy estridentes que hacen las delicias de los protagonistas infantiles, como por ejemplo Yaiba en Detective Conan o Ultra Héroe en Shinchan. En muchas de estas series los más pequeños pueden hacer hasta lo inimaginable para poder ir a ver un espectáculo en vivo de sus héroes. También es probable que en la televisión hayáis visto la edulcorada versión norteamericana de los más conocidos de estos héroes en occidente: los Power Rangers.

Y es que en Japón hay todo un género dedicado a este tipo de personajes: el tokusatsu. No pretendo hacer una disertación sobre este género ya que no soy un especialista. Si queréis más información al respecto os recomiendo leer algunas de las entradas del Capitán Urias, autor del blog La Arcadia de Urias, que sabe mucho más. No, hoy os quiero enseñar como son estos espectáculos de verdad, en vivo y en directo, mediante uno al que asistí con unos amigos. Fue durante un matsuri en el castillo de Nagoya en el que, durante una semana tenían lugar diversas actividades y espectáculos como el que hoy os mostraré.

No puedo decir que ese día fuimos al matsuri para ver los Power Rangers, pero si que nos apresuramos para no perdernos el inicio. Y es que si que nos sentíamos un poco niños.

El espectáculo constaba de dos partes (cada vídeo representa una de estas partes) con un pequeño intermedio en el que uno de los malos hacía preguntas a los niños asistentes y les entregaba unos pequeños regalitos. Si habéis visto alguna vez un capítulo de la serie americana, podréis comprobar en los videos que entre una representación en vivo y cualquier capítulo de la serie no existen demasiadas diferencias. En vivo no aparecen robots gigantes, pero si el resto de elementos.

Lo que si me sorprendió mucho, especialmente teniendo en cuenta el carácter japonés, es lo que sucedió después del espectáculo, una estampida de niños capaz de derribar un edificio con la facilidad de cualquiera de los aparatos que salen en estas series. Y es que después de actuar, los héroes se trasladaron a una pequeña carpa situada junto al escenario para firmar y hablar con los niños. Si, una vez llegados al sitio, todos formaron una cola perfectamente delimitada y sin problemas de gente que intentara colarse… pero las carreras para coger un sitio en la cola fueron realmente espeluznantes de ver.

Taiko (太鼓)

Aunque los hay a lo largo de todo el año, es ahora, en verano, cuando tienes más posibilidades de encontrarte con un matsuri por simple casualidad mientras estás visitando Japón (y fuera de Japón también hay muchas avocaciones que organizan eventos similares). Y si hablamos de matsuris, además de los puestecitos de comida y más o menos atracciones, uno de los elementos que seguro no faltará es el taiko.

Literalmente, taiko quiere decir “tambor grande” y es un término que se debería restringir a un determinado tipo de tambores que suelen dejarse fijos a causa de su gran peso. Pese a ello, en occidente se habla de taiko para referirse a cualquier tambor japonés, lo que los japoneses denominan wadaiko (和太鼓).

Los taiko históricamente han tenido un papel similar a los tambores occidentales, como instrumentos para dar órdenes a los ejércitos, pero en tiempos más modernos su uso se ha diferenciado ligeramente respecto a occidente. Así, aunque por aquí no es raro encontrar eventos, generalmente populares, en el que el tambor es el gran protagonista (tipo tamborrada del País Vasco, o los famosos tambores de Calanda), en Japón se ha constituido más como elemento de “concierto”. Supongo que todos habréis oído hablar de grupo de taiko Kodo (probablemente el más conocido, al menos fuera de Japón). Si, el taiko también forma parte intrínseca de los matsuris (como la percusión en general en nuestras fiestas mayores), pero ahora querría remarcar esta dimensión de espectáculo “serio”.

Aunque he visto y escuchado numerosos vídeos y CDs de grupos de taiko, no he tenido demasiadas oportunidades de ver conciertos de taiko en directo. Concretamente un concierto del grupo Yamato en el teatro Apolo hace muuuuuchos años, un grupo compuesto exclusivamente por mujeres (del que no recuerdo el nombre) que también tocan otros instrumentos durante las fiestas de la Mercè, y una demostración de los alumnos de la escuela japonesa durante la celebración del Año Nuevo. Es por eso que cuando estando en Nagoya nos enteramos que en el castillo se celebrada durante casi una semana un matsuri con todo tipo de espectáculos, entre los que se incluía un concierto de wadaiko, la verdad es que decidimos regresar más pronto de la excursión del día que actuaban para ir a verlo.

La verdad es que no me dejaron la misma impresión que el grupo que había visto en directo (estoy hablando del viaje que hice a Japón en 2006, y en aquellos momentos tan solo había visto el concierto de Yamato), pero como no soy ningún experto no quiero entrar a valorar la calidad de su trabajo. Que cada uno opine después de ver el vídeo que grabé con su actuación. Por cierto, el grupo del concierto se llamaba WadaikoYonkami (和太鼓四神).

En resumen, que si tenéis la suerte de encontraros con un matsuri mientras visitáis Japón, y muy especialmente si en él hay actuaciones como la indicada, os recomiendo de todo corazón que cambiéis vuestros planes como podáis para no perderos ningún detalle interesante.

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